Rutas de senderismo en Andorra: qué hacer en la montaña según tu nivel

Las mejores rutas de senderismo en Andorra para visitantes: desde paseos accesibles hasta los picos más exigentes. Tiempos reales, niveles y qué llevar siempre.

Andorra tiene 9.000 hectáreas de parques naturales y más de 800 km de senderos. Lo que no siempre queda claro en las guías es que la montaña andorrana es montaña de verdad: desniveles exigentes, temperaturas que cambian rápido y algún pico con nieve hasta junio. Venir con zapatillas de ciudad y sin agua es el error más habitual, y se paga.

Esta guía está escrita para visitantes que quieren hacer algo de montaña durante su estancia, no para alpinistas. Con eso en mente, aquí van las rutas más interesantes ordenadas por lo que realmente te van a pedir.


Lo que llevas siempre, independientemente de la ruta

Antes de hablar de rutas concretas, hay un par de cosas que se aplican a cualquier salida en Andorra:

Agua suficiente. En altitud el cuerpo la pide más de lo que parece. Un litro por persona para rutas cortas, dos para cualquier cosa que supere las 2 horas.

Una capa de abrigo. Aunque salgas con 25 grados en el fondo del valle, a 2.500 metros el viento y las nubes cambian el escenario en minutos. Una capa ligera en la mochila no pesa nada y puede marcar la diferencia.

Calzado con suela. No hace falta bota de montaña técnica para todas las rutas, pero zapatillas de calle o chanclas en piedra mojada son un problema.

Algo de comer. Las subidas de Andorra no son largas en kilómetros pero son exigentes en desnivel. El cuerpo lo agradece.


Paseos sin desnivel: para empezar o para descansar

Vall d’Incles

La Vall d’Incles es el paseo más recomendable para quien quiere naturaleza sin esfuerzo. Se accede desde el parking en la curva antes de la subida a Soldeu y el recorrido sigue el fondo del valle sin apenas desnivel, con el río acompañando el camino. En primavera, cuando la nieve se derrite y el verde arranca, es uno de los rincones más bonitos del país, lleno de torrentes de agua por todos lados.

No es una ruta de montaña, es un paseo. Pero si nunca has estado en los Pirineos andorranos y quieres entender de qué va el paisaje, este es el sitio. Desde el interior del valle se pueden hacer también varios recorridos más exigentes si quieres alargar la jornada. Si quieres quedarte a dormir para salir a primera hora, en el fondo del valle hay una zona de acampada con servicios básicos, gestionada por el Comú de Canillo.


Rutas accesibles: algo más que un paseo, sin pasarse

Refugio de Sorteny y Lago de l’Estanyó

El refugio de Sorteny, en el Parque Natural de la Vall de Sorteny, es uno de los puntos de partida más completos de Andorra. Desde el parking del parque salen varias rutas, lo que lo convierte en una buena base si no tienes claro cuánto quieres caminar.

La ruta al Lago de l’Estanyó es la más popular: accesible, con paisaje de alta montaña y sin exigir un nivel físico especial, aunque hay que subir un rato, no es plano. Si llegas al lago y te queda energía, desde allí se puede subir al pico, aunque ese tramo ya es otro nivel de esfuerzo y no es para improvisar.

Desde el mismo parking también arranca la Vall de Rialb, una ruta más tranquila que sigue un río hasta otro refugio. Si sigues hasta el fondo del valle llegas al Estany Blau. Buena opción si buscas naturaleza sin aglomeraciones y sin desnivel agresivo.

Llacs de Tristaina

Lago de Tristaina en verano, Andorra

Tristaina es probablemente la ruta más conocida de Andorra entre turistas, y con razón: el paisaje de los tres lagos a más de 2.300 metros es espectacular y el acceso desde Ordino es sencillo. El problema es que si tienes algo de forma física se queda corto. Para alguien que no ha hecho montaña en su vida es una buena introducción. Para alguien que quiere caminar de verdad, puede resultar demasiado breve. Eso sí, las vistas valen la pena.


Primer pico serio: el Pic del Casamanya

Vistas desde la cresta del Pic del Casamanya, Andorra

El Casamanya es el pico más accesible de los que merecen llamarse pico. Se accede en coche hasta el Coll d’Ordino, desde donde arranca la subida. Desde el pueblo también se puede ir, pero esa subida ya da para una excursión en sí misma.

El ascenso desde el coll tiene unos 700 metros de desnivel: si tienes una forma física razonable, la subida son entre 1 hora y 1:15. Si no estás habituado a caminar en montaña, calcula 2 horas para subir y baja con las piernas cansadas.

Las vistas desde la cima son de las mejores del país, alta montaña en todas direcciones. Vale el esfuerzo.

Panorámica desde la cima del Pic del Casamanya, Andorra

Lo que no es: una ruta técnica ni peligrosa en condiciones normales de verano, pero tampoco es un paseo. Lleva agua, la capa de abrigo y no lo subestimes si es tu primera salida. A 2.500 metros, en cuanto se mueva el aire y llegues sudado, el frío aparece rápido.


Para los que quieren más: el Comapedrosa

El Comapedrosa es el techo de Andorra, con 2.942 metros. No es cualquier cosa: hay que estar en forma. Es una ruta larga, si vas sin parar calcula unas 2:30 horas de subida. Con paradas y ritmo normal, más. La bajada también cansa.

Hay gente que la hace en dos días quedándose a dormir en el refugio, una opción razonable si no estás en muy buena forma pero te apetece el objetivo sin machacarte.

Suele haber nieve hasta mediados de junio. Antes de esa fecha la ruta es posible pero requiere preparación específica y no es recomendable sin experiencia en nieve o sin llevar crampones por si acaso.

Es una ruta para alguien que ya ha hecho montaña antes y quiere un objetivo serio. Si nunca has subido un pico, el Casamanya primero.


Otros picos y rutas para volver

Andorra no se acaba en el Casamanya y el Comapedrosa. La Serrera, la Font Blanca y varios picos más ofrecen rutas exigentes con paisajes distintos. En una semana no los haces todos. Si repites visita o tienes más días, cada uno merece su propia jornada.

Para los que quieren una aventura de varios días, el Coronallacs es una ruta de refugios que recorre el país de norte a sur pasando por los lagos principales. Es exigente, requiere buena forma física y planificación, pero es una de las experiencias más completas que ofrece Andorra en verano.


Cuándo ir

La temporada de senderismo en Andorra va de finales de junio a finales de septiembre. En mayo y principios de junio muchas rutas de altura todavía tienen nieve, especialmente en el Comapedrosa. Julio y agosto son los meses más concurridos. Septiembre es quizás el mejor mes: menos gente, temperaturas agradables y los colores del otoño empezando a asomar.


Si combinas las rutas con una jornada en el centro, aquí tienes la guía de compras en Andorra y las cafeterías y restaurantes para recuperar fuerzas después de la montaña.